RESEÑA DE LA HISTORIA DE LA
CASA DE AUXILIO DE JOSE C.PAZ
HOSPITAL DR.  ALBERTO DUHAU
FUNDADA EL 11/11/1938

El Hospital Privado Dr. Alberto Duhau es hoy una de las instituciones senatoriales privadas de mayor importancia en el Partido de General Sarmiento.  Es una Entidad de grandes dimensiones, compleja, palpitante, que satisface las necesidades sanitarias de un importante porcentaje de los habitantes de la zona.  Las prestaciones médicas que brinda abarcan la totalidad del espectro de las especialidades médicas, y todos sus niveles de complejidad.
Su infraestructura est  preparada para ofrecer desde atenciones ambulatorias, hasta tratamiento de Terapia Intensiva, pasando por Maternidad, la mayor parte de las prestaciones quirúrgicas, Urgencias Neonatológicas, y la casi totalidad de los estudios complementarlos que se utilizan para diagnóstico y tratamiento en la Medicina Moderna.  El número de servicios médicos prestados, y, consecuentemente, el de pacientes, le dan un papel fundamental en la labor sanitaria de General Sarmiento.
Paradójicamente, el nacimiento, crecimiento y desarrollo de la Casa de Auxilio de José‚ C. Paz, hoy materializada en este Hospital Dr. Alberto Duhau, se superpone con los años más difíciles de la historia Argentina, y la creciente crisis política, económica y social fue el contexto en el que esta Institución se desenvolvió desde su creación.  Los problemas nacionales, en lenta pero inexorable agudización desde hace varias décadas, tuvieron traducción en lo social, y m s específicamente, en el plano de la Salud. Considerar la magnitud de los inconvenientes con los que se enfrenta la prestación de Salud, y m s precisamente, el sector senatorial privado, nos lleva a concluir que la vida de esta Entidad constituye un proceso institucional de excepción.
Recorrer los hechos pasados del Hospital, para ver cual fue el marco en el cual se tomaron las decisiones, cual fue la senda que se eligió ante cada disyuntiva, nos permitir  desentrañar el secreto, esa combinación de factores que mutándose o permaneciendo, dieron forma al Hospital Dr. Alberto Duhau de hoy.

NOCHE MADRE DE NOCHES (1938-1941)

José‚ C. Paz 1938.  Una localidad pequeñísima, una pocas casas separadas por grandes espacios de pasto y huerta.  Gente de pueblo, trabajadora, progresista, tranquila, que tiene una singular vida social.  Dentro de las manifestaciones de este desenvolvimiento social, encontramos una Congregación Mariana de Jóvenes y Caballeros de José‚ C. Paz, un nucleamiento de hombres que, además de tareas de índole confesional, se preocupa por el bienestar de la población y su progreso conjunto.  Al finalizar una de las reuniones de estos Caballeros, permanecen una horas dialogando acerca de temas generales, como la necesidad de mejorar los distintos servicios públicos de la comunidad.  Entre ellos, preocupábales el tema de la Salud.  Para recibir atención médica, debían trasladarse hasta el Hospital de San Miguel, que quedaba a algunos kilómetros del poblado, que eran muchos para la precariedad de los medios de transporte de la ‚poca.  Indudablemente, ese nosocomio estaba demasiado lejos, sobre todo para casos de urgencia.  Por ello, uno de los participantes en la charla, lanzó una idea: construir una 'Casa de Auxilio' con aportes del vecindario.
El hombre era Próspero Grimaldl, y su iniciativa fue la chispa que encendió el entusiasmo de los presentes.  En pocos días, se organizaba una gran colecta en el pueblo, con el propósito de realizar esta obra que acarrearía grandes ventajas a sus habitantes.
Y la empresa tuvo éxito, porque la gente colaboró decididamente con dinero, materiales y bienes a su alcance.  El primer gran paso, fue la donación de los lotes 28 al 32 de la manzana 25, en el centro vital de José‚ C. Paz, para que la Casa de Auxilio tuviera asiento.  El autor de esta fundamental ofrenda fue el Sr.  Justo Altube, descendiente de una familia pionera en la zona.
Quienes organizaron la colecta y las primeras tareas constituyeron una Comisión, que desde entonces, regiría los destinos de la empresa iniciada.
Los primeros logros no vinieron con la celeridad anhelada, ya que quienes se encargaban de las tareas ejecutivas eran hombres de trabajo, que dedicaban su tiempo de descanso a este proyecto.  Este siguió adelante sin pausa.  En un año, se disponía del terreno propio, del dinero suficiente para afrontar los gastos principales que demandaría la construcción del edificio.  Los planos habían sido aprobados, y la obra adjudicada mediante licitación pública. Recién entonces, se colocó la piedra fundamental, el día 24 de septiembre de 1939.  Daba ya claras señales de la seriedad del proyecto, la decisión de efectuar esta ceremonia   cuando se contaba con recursos suficientes para concretar la obra.  En efecto, al día siguiente se iniciaban las tareas de construcción, las que finalizaron cuatro meses después.  El edificio constaba de cuatro habitaciones, un hall, un pasillo interno, baño y cocina.  Mucho antes de la habilitación del edificio que aún faltaba equipar y terminar, se prestó el primer servicio sanitario: a principios de 1940 se aplicaron m s de 500 dosis de la vacuna antivari6lica a   niños en edad escolar. A lo largo de ese año se hicieron las compras e instalaciones para comenzar a brindar atención médica.  Mientras tanto, el 1 de septiembre de 1940, en una asamblea de donantes realizada en el Club "El Porvenir”, se aprobaba por aclamación el primer estatuto social, y se designaba oficialmente a la primera Comisión Directiva.  Finalizados los preparativos, y recibida la autorización de la Dirección General de Higiene de la Provincia de Buenos Aires para iniciar las actividades médico-sanitarias, se inauguró la Casa de Auxilio.  Fue uno de los acontecimientos más importantes para José‚ C. Paz.  Asistieron cientos de vecinos y se vivió una jornada de algarabía y entusiasmo.  Así culminaba este primer período de esfuerzos y empeño de sacrificados hombres con un alto sentido de solidaridad comunitaria. Esa noche en 1938 fue madre de muchas otras noches de que en ese 19 de enero de 1941, dieron su primer fruto.

LA CASA VIVE, Y GOZA DE BUENA SALUD
(1941-1964)

El comienzo de las actividades médico-sanitarias hizo entrar a la Casa de Auxilio en un ritmo de vida agitada. La gran afluencia de pacientes puso en evidencia el caudal de necesidades sanitarias a satisfacer, las cuales estaban en constante aumento por el mismo crecimiento desmedido de la población de la zona.  Por ello nunca fue suficiente el espacio, el equipamiento y el personal médico y auxiliar disponible, y esta fue una constante de la Institución hasta sus años más recientes.
El cuerpo médico inicial constaba de cuatro médicos: un clínico, un pediatra, un
ginecólogo y un cirujano dentista.  Pero mes a mes se sumarían nuevas especialidades y dentro de ellas más profesionales.  Al poco tiempo se contaba con las especialidades básicas.
Las permanentes necesidades de expansión llevaron a que permanentemente se estuviera programando, ejecutando o habilitando un nuevo sector.  Las finanzas de la Casa de Auxilio eran muy sólidas, gracias a la permanente colaboración de los vecinos y de ciertas familias con muchos años en la zona, que permitían contar con balances siempre positivos y con remanentes disponibles para la materialización de reformas y ampliaciones, y la adquisición de los elementos y equipos necesarios para el funcionamiento de la Casa.  Por otra parte, tan importante como lo dicho, fue la consciente y responsable administración de recursos de la Comisión Directiva.
Las autoridades provinciales y comunales se interesaron desde un principio en la marcha de la Casa de Auxilio de José‚ C. Paz, y contribuyeron mensualmente con aportes muy importantes en los primeros años, los cuales fueron perdiendo valor con el paso del tiempo.
Este interés se fundamentaba en la vital labor que llevaba adelante la institución a pesar de la modestia de sus posibilidades.  Esta faena no se limitaba a la atención remunerada: se realizaban campañas de vacunación, se atendía gratuitamente a los indigentes, y se organizaban colectas de bienes y víveres para las familias pobres de la zona.
El cuerpo médico se integraba de importantes profesionales de la zona, muchos de los cuales realizaban su actividad en el Hospital de manera honoraria.  Se incorporaron durante las primeras ‚pocas, profesionales que luego servirían por mucho tiempo a la Institución.  Uno de ellos fue el Dr. Alejandro Dussaut, médico cirujano, que encabezó tan importante servicio médico por 20 años.  Sus hijos, Jorge y Alejandro, se incorporarían como practicantes y como médicos posteriormente.  El primero sería el joven Director de la Casa de Auxilio por una década.
Desde estos momentos tempranos, se incorporaron al funcionamiento de la Casa cuatro Hermanas Franciscanas de la Caridad, que en manera creciente se ocuparon de tareas asistenciales, pequeñas gestiones administrativas y el abastecimiento diario de la Casa.  Estas Hermanas constituyeron el corazón de la Institución durante m s de la mitad de la vida de ésta, mientras que la Comisión Directiva fue su cerebro.
La idoneidad de la Comisión Directiva en la conducción institucional de la Casa se vislumbra del país. La inflación produce escaladas de sueldos y precios que afectan sensiblemente las finanzas de la Entidad.  Sin embargo nunca se pierde el 'equilibrio en las cuentas, y se procura evitar el endeudamiento.  Colaboraron con este grupo directivo tres asesores: letrado, contable y notarial.
Sin sobresaltos, y con un constante desarrollo, la Casa de Auxilio transcurre sus primeros veinte años de vida.  Fue constante su crecimiento edilicio, profesional y funcional.  La Casa de Auxilio de principios de los años '60 superaba en mucho las más optimistas aspiraciones de los inspiradores de la idea, y su prosperidad había sido creciente.
No obstante, ciertos síntomas indicaron a los avisados miembros de la Comisión Directiva que eran necesarios cambios importantes para continuar el camino ascendente de la Institución.  Y estos cambios, se produjeron.

LA CASA QUIERE SER HOSPITAL

Si bien hasta la década del '60 la Institución no había hecho otra cosa que desarrollarse, en esa ‚poca los miembros de la Comisión Directiva del Hospital comienzan a ver que el crecimiento de la Casa estaba encontrando sus límites, y que para eliminados era necesaria una transformación.  Uno de los factores que se consideró necesario modificar era la estructura jerárquica profesional de la Institución.  Quienes encabezaban el cuerpo médico eran galenos que prestaban sus servicios en forma honoraria y aportaban elementos e instrumental muy útiles para el desarrollo de la actividad médica. Pero, como contrapartida, ofrecían cierta resistencia a la incorporación de profesionales a los distintos Servicios.
No era fácil llevar adelante las modificaciones que se hacían imprescindibles.  En 1963, siendo Presidente de la Comisión Directiva el Sr.  Luis María Lizarraga, se toma la determinación de impulsar los cambios.  Esto produce el alejamiento de varios profesionales de muchos años en la institución, entre ellos el Director, Dr. Jorge Dussaut, su padre y su hermano.  Es designado como Director el Dr. Raúl F. Colom, médico pediatra que, incorporado a la institución en 1956, desde hacía algunos años se había desempeñado como subdirector.
Al asumir este joven médico la Dirección médica del Hospital, incorpora varios jóvenes profesionales de prestigio en la zona para que integren las especialidades básicas.  Esto da un gran impulso a la actividad médica de la Casa.
En forma análoga al crecimiento del staff profesional, se planea una ampliación excepcional del edificio para dar comodidad al caudal de prestaciones médicas que tenían lugar en la Casa.
El proyecto de edificación era realmente ambicioso.  Las tareas conducentes a su concreción estuvieron signadas por el empeño y la seriedad.  Se prefirió trabajar sobre la realidad, conscientes de la necesidad de no dar pasos en falso.
Así va cobrando forma la construcción de nuevos consultorios, la oficina de Dirección, Administración y de atención al público.  En la Planta Alta, se construye una amplia sala de internación.
Los materiales eran sumamente costosos, y se recurre a donaciones, festivales, bonos contribución y al esfuerzo de los asociados para impulsar la obra.  En contraste, las autoridades nacionales, provinciales y comunales no brindan el apoyo esperado para este proyecto.  Se cuidan con esmero los recursos. Los 25 años de la institución se celebran humildemente, con la certeza de que avanzar en las obras es el mejor festejo y el más puro homenaje a los impulsadores de la Entidad.
La edificación estaba en su etapa media, cuando un hecho fortuito cambia inesperadamente la situación y las perspectivas.
Una casualidad anoticia de la existencia de la Casa de Auxilios a un filántropo acaudalado.
Se trata del Dr. Alberto Duhau, un médico que no ejerce la medicina, pero que simpatiza con la gente de la Casa de Auxilio de José‚ C. Paz que con múltiples inconvenientes buscar dar un importante pasó de crecimiento.  Es entonces que decide efectuar dos abultadas donaciones, que permiten finalizar lo que se estaba construyendo, y proveyendo lo necesario para la instalación de una Maternidad Modelo en la Casa, y equiparla completamente.  Con una sala de pediatría se conforma un Centro Materno-infantil, concretándose con la   magnánima obra de este benefactor el anhelo de los allegados a la Casa.
Y es así que a fines de la d‚cada del '60, la Casa de Auxilio se convierte en un Hospital, que en agradecimiento a esta singular personalidad por su ayuda inestimable, adopta su nombre.
En el año 1969, fallece el Dr. Alberto Duhau, quedando inconclusas sus intenciones benéficas.
Sus herederos, interpretando la voluntad del ilustre desaparecido, donan lo necesario para dar un último gran paso: la construcción de un pabellón que consta de un ascensor monta-camillas, Sala de Pediatría y dependencias anexas, siete habitaciones individuales con baño privado para internación, un nuevo quirófano, sala de esterilización con dependencias, sala de radiodiagnóstico, laboratorio de análisis clínico, sala de hemoterapia y dependencia para depósito de medicamentos.
Con estos importantes adelantos, la Institución detiene momentáneamente su desarrollo. Paradójicamente, en el excepcional crecimiento experimentado los Directivos verían las causas de nuevos inconvenientes.

CRECER ES CAMBIAR DE PROBLEMAS
(1970-1975)

Al comienzo de los'70, la Casa de Auxilio es un Hospital Privado.
En esos días, las Hermanas de la Caridad se retiran de la Institución por motivos no bien conocidos, y las autoridades gubernamentales interrumpen la colaboración con la Institución.
Contemporantemente, los directivos del Hospital se enfrentan de lleno con una nueva problemática: la de crecer de golpe.
El flamante Hospital debe asumir un gran costo fijo, el que surge de mantener en funcionamiento una estructura que creció repentinamente.
Así se afrontan algunos serios problemas económicos, y se advierte que, una vez producidos los cambios en la Dirección Médica y con una gran infraestructura edilicia, era necesario dotar al funcionamiento del Hospital de una administración profesional, acorde a la complejidad adquirida.
En el año 1975 se decide encarar la gestión administrativa del Hospital con un criterio empresarial.
La Institución estuvo entonces lista para iniciar su carrera hacia el futuro.

 

PERIODOS DE GRANDES PASOS (1976-1988)

La Gerencia Administrativa asume su función en medio de grandes dificultades económicas.  Con pocos y precisos cambios, tendientes a aumentar el control sobre el uso de recursos, el cuidado del material disponible y el establecimiento de un adecuado arancelamiento, se invierten las cifras del balance.  Así se inicia una etapa de acrecentamiento de los fondos de la Institución, y, consecuentemente, del incremento de las potencialidades del Hospital sin dejar de brindar los beneficios que históricamente la Entidad prestó a la comunidad.
Se aprovecha m s intensivamente la capacidad instalada con la celebración de contratos con Socaya, Smata, y otros sindicatos y obras sociales, y se procura aumentar la cantidad de pacientes.  Asimismo, en 1979 se lanza un nuevo sistema de Socios Plenos, que difiere de la anterior forma de asociación a la Institución.  Con este Sistema, apoyado de datos estadísticos y una cuidadosa evaluación de costos, se brinda cobertura médica a los nuevos asociados mediante el pago de una cuota mensual.  Este Plan de Salud trae grandes beneficios a la población que por un estipendio mensual sumamente reducido, tiene acceso a  reales coberturas sanitarias.
En pocos años la Institución se ve en condiciones de encarar proyectos de gran envergadura.  Entre múltiples ampliaciones, que multiplicaron el espacio físico para internación y atenciones ambulatorias, entre 1977 y 1981 se lleva adelante la construcción y el equipamiento de una Unidad de Terapia Intensiva, una sala donde personal especializado y artefactos de última generación se abocan a la atención médica de mayor complejidad.  En 1981 se inauguró la Unidad de Terapia Intensiva, avance de gran significación, pues de esta manera gran cantidad de pacientes que debían ser derivados a otros nosocomios, pueden ser tratados en el mismo Hospital, con iguales o mejores recursos materiales humanos, evitando el grave riesgo que todo traslado implica.
Durante los primeros años de la d‚cada del '80, la crisis económica del país empeoro sensiblemente, y haciendo sentir sus efectos al sector senatorial privado. Por algunos meses se interrumpieron los contratos fijos con sindicatos y obras sociales, y la dirigencia del hospital se enfrentó al serio problema de tener una amplia infraestructura que mantener, mientras que el número de pacientes había descendido abruptamente. Se buscó, entonces, la manera de obtener convenios que si, bien no eran rentables para la Institución, permitían  solventar el costo fijo y mantener la totalidad de la estructura del Hospital en funcionamiento.
Pasados esos duros trances, la Institución entró en una etapa de consolidación de la que ya no saldría.
El número de asociados se incremento permanentemente, con los beneficios que tanto a la Institución como a los afiliados acarrea.  El nivel de actividad del Hospital se mantuvo constante, y pronto se estuvo en condiciones de darle un mayor impulso a algunas obras cuya concreción se había desacelerado.
La historia reciente del Hospital estuvo signada de acontecimientos que constituyen genuinos hitos.  La compra de un modernísimo equipo de Rayos X. La inauguración del llamado "Edificio Parque", un sector contiguo al edificio original, con tres quirófanos y una zona quirúrgica completamente aislada.  La adquisición e instalación de una Central de Esterilización con innumerables ventajas para la realización de esa tarea.  La construcción de un nuevo sector de Consultorios Externos, que da a la Calle Lavalle, independiente del antiguo edificio, con un amplio salón-audítorio en su primer piso. La Instalación de Oxígeno Central, aspiración central y aire comprimido central.  El equipamiento de un sector de Urgencias Neonatológicas. La incorporación de la informática a las tareas administrativas, estadísticas y contables. En suma, logros que colocan a la Institución a la cabecera de la Medicina Privada de la zona.
Los últimos esfuerzos institucionales estuvieron orientados a mejorar la atención médica primaria.  Esto significa mejorar las condiciones en que se desarrollan hechos médicos simples como la atención en consultorios, la internación de estos servicios médicos, antes que seguir incrementando la complejidad.
La oportuna adquisición de 8 lotes en las cercanías del edificio de la Institución, amplía los horizontes de la Institución en el largo plazo.  La construcción en dichos terrenos de una planta purificadora de agua cloacal, obvia la utilización del viejo y costoso sistema de pozos ciegos, con el considerable ahorro que esto acarrea.
Si pudiéramos tomar una fotografía institucional del Hospital Dr. Alberto Duhau, veríamos que su situación en todos los órdenes es estable y con perspectivas favorables, lo cual nos deja la posibilidad de fantasear con el Hospital Duhau del siglo XXI, meta que requiere del esfuerzo de las nuevas generaciones.

LAS ULTIMA DECADA
(1988-1998)

Tuvimos altibajos en estos últimos 10 años pero la constante fue siempre encontrarnos en un marco cada vez más complicados en lo que hace a circunstancias externas que afectan muy especialmente al Sector Salud. A pesar de todo, el Hospital pareció salir siempre a salvo, siempre indemne; fue siempre una excepción en comparación a otros factores de salud públicos y/o privados nunca faltaron insumos, nunca se  incumplieron los pagos, nunca se cerraron Servicios; por el contrario: se incorporaron Servicios, Profesionales, Empleados y nuevos puestos de trabajo.

  • Se mejoró el confort de las habitaciones.
  • Se hicieron ampliaciones y reformas, por ejemplo en el Sector de Cocina.
  • Se crearon: Lavadero Propio.
  • Se construyeron:

24 consultorios nuevos.
Un nuevo Piso de Internación.
Nuevas Oficinas de Dirección.
Nuevas Oficinas de Socios.
Sala de Espera para pacientes de PAMI.
El Estacionamiento.

  • Se inauguró un nuevo Sector de Internación.
  • Se reemplazó el Ascensor existente y se  incorporó otro.
  • Se inauguraron los Servicios de:

Ambulancias.
Cirugía Cardiovascular.
Eco Doppler Color.
Hemodinamia.
Resonancia Magnética Nuclear.
Tomografía Axial Computada.
Unidad Coronaría.
Unidad de terapia Intensiva Neonatal.
Viodeoendoscopías.
Videolaparoscopías.

  • Se inauguraron los siguientes Centros Periféricos:

Consultorios de San Miguel.
Centro de vida Sana (San Miguel).
Consultorios Externos de Grand Bourg.

  • Se Incorporaron:

Nuevas prácticas.
Nuevos planes de Socios, produciéndose el crecimiento en la cantidad de los mismos.

  • Algunas cifras que dan idea de nuestro crecimiento en base a prestaciones:

 

1988

1998

Cant. Consultas

251.453

341116

Cant. Internación

4.565

7.061

Cant. Cirugías

2.254

3.462

Cant. Camas

84

106

Cant. Consultorios

24

57

Cant. Personal

407

520

Leyendo lo anterior nos sorprende ver todo lo que hicimos, lo que creció el Hospital en estos últimos 10 años; por eso como los tiempos para  las Instituciones son distintos que para 1os  hombres, no debemos desalentarnos si tenemos  una etapa como la actual, en la que tal vez no  podamos crecer y debamos concentrarnos en mantener lo logrado; pero como estamos habituados a crecer tenemos que hacer un esfuerzo para acostumbrarnos y pensar que esto es sólo una coyuntura seguramente muy  breve para la vida del Hospital, aunque  nosotros -seres mortales- nos resulta prolongada.
Viendo entonces lo expuesto y sabiendo que el  Hospital ha superado otras crisis, somos optimistas sobre los resultados, sin olvidar la responsabilidad de llevar adelante una tarea difícil que requerirá fundamentalmente de trabajo, imaginación, coraje y la colaboración de todos los que trabajamos en el Hospital.

CLAVES

Esta brevísima reseña histórica, por demás incompleta y subordinada a los objetivos de esta publicación, es suficiente para comprobar que la vida de la Casa de Auxilio-Hospital Privado alberga materialización de metas y constantes progresos.  También, si somos perspicaces, nos permite encontrar algunas claves que pueden explicar el porque de este proceso institucional de excepción, operado en el marco de una crisis nacional con evidentes repercusiones en la prestación privada de Salud.
Una de estas claves puede ser el carácter institucional del Hospital.
La Entidad no es pública; ella misma puede decidir su política a través de su órgano de decisión, no está subordinada a la voluntad de ningún órgano gubernamental de ningún orden, ni sus posibilidades financieras están sujetas a un presupuesto tan magro como el de las instituciones médicas públicas.
Por otra parte, si bien es una Institución Privada, no tiene un dueño que recoja los beneficios económicos de su actividad. Esta característica trae varias consecuencias.
Primero, la Institución se maneja con objetivos que son diferentes del lucro,  por lo que su preocupación es hacer accesible la atención médica a toda la  población, desde el humilde hasta el más pudiente. En efecto, el lema "Mejor medicina para más", denota claramente que la intención es dar medicina de calidad a valores minimizados.  Segundo, los resultados económicos de la actividad del Hospital se utilizan en su totalidad para su reinversi6n, de manera que su administraci6n racional asegura la posibilidad de crecer. Tercero, que se utilizan par metros de utilidad social para decidir una ampliación, reforma o mejoramiento de los servicios prestados, independientemente de su rentabilidad relativa.
Otra clave, puede encontrarse en el sistema de renovación de autoridades. Los miembros de la Comisión Directiva se eligen de a cuatro por ano, por lo que existe una gran estabilidad de estos, lo cual viabiliza la prosecución de políticas de largo plazo.
Otra clave, ha sido el crecimiento que ha marcado desde siempre a la Institución.  Sus metas de servicio a la comunidad, y el permanente aumento de las necesidades sanitarias de la población, determinaron que para que la Entidad cumpliera sus fines necesitara hallarse en permanente expansión.
Estos factores, provenientes de las mismas características de la Institución, no hubieran sido relevantes para la producción del proceso de crecimiento del Hospital, si el espíritu que anim6 desde sus comienzos a esta empresa comunitaria no hubiera sido correctamente interpretada por los miembros de la Comisión Directiva, y adaptada a las diferentes coyunturas. Quizá  más importante que el esfuerzo y el empeño que desinteresadamente pusieron en su tarea, estos hombres han sabido encarar responsablemente todas las dificultades, y en el diseño de estrategias de superación de la Institución no han cedido a tentaciones demagógicas. Sin las virtudes de estos hombres entregados a esta empresa comunitaria, su largo camino de progreso hubiera sido bien distinto, y la Entidad sería un recuerdo más en la innumerable lista de buenas Intenciones fracasadas.
La historia de estos 60 años del Hospital Dr. Alberto Duhau es la historia de ellos. En la Institución se plasman el altruismo, la solidaridad, el desinterés, la honradez y la visión de futuro de quienes trabajaron en ella.  Continuar su obra y proyectada al porvenir, es el mejor homenaje que puede brindárselas. A ello están abocados los directivos de hoy.